Turón de strudel de manzana (rollitos filipinos caramelizados)
La manzana con canela y pasas del strudel, envuelta en obleas de rollito crujientes y frita con una costra de caramelo de azúcar moreno, al estilo del turon filipino.
Preparación
Derrite la mantequilla en una sartén de 20 cm a fuego medio, añade la manzana, el azúcar moreno, la canela y las pasas y cocina , removiendo, hasta que la manzana esté tierna pero entera y casi todo el jugo se haya evaporado. Incorpora el zumo de limón, extiende el relleno en un plato y déjalo enfriar : un relleno caliente y húmedo rompe las obleas y las ablanda.
En este pasoMantequilla 10 gManzanas ácidas y firmes (unos 180 g cada una), peladas y en dados de 1 cm 2Azúcar moreno (para el relleno) 20 gCanela molida ½ cdtaPasas 20 gZumo de limón 2 cdta
fuego medioMezcla la maicena con el agua para hacer una pasta: será tu pegamento. Coloca una oblea en forma de rombo, pon unas 2 cucharadas de relleno a lo ancho en el tercio inferior, dobla la punta de abajo por encima, dobla los lados hacia dentro y enrolla bien apretado hacia la punta de arriba. Pinta la punta con pasta para sellar. Deja los rollitos con la unión hacia abajo bajo un paño seco.
En este pasoMaicena ½ cdtaAgua 1 cdaObleas para rollitos de primavera (unos 20 cm), descongeladas 6
Vierte el aceite en un cazo hondo o wok de 20 cm: debe tener 2–3 cm de profundidad y no llenar más de un tercio del recipiente. Calienta a fuego medio-alto unos , hasta 170 °C. Sin termómetro, mete un palillo de madera seco: si salen burbujitas constantes, está listo. Gira el mango hacia dentro y no dejes nunca el aceite caliente sin vigilar.
En este pasoAceite neutro para freír 500 ml
fuego medio-altoFríe los rollitos por tandas (×2), primero con la unión hacia abajo y sin que se toquen, unos por tanda a fuego medio, dándoles la vuelta, hasta que estén ligeramente dorados. Luego espolvorea en el aceite, alrededor, la parte de azúcar de esa tanda: en un minuto se funde en caramelo. Sigue girando los rollitos con unas pinzas hasta que estén brillantes y ambarinos por todas partes. El caramelo quema mucho más que el agua hirviendo: no lo toques nunca y mantén lejos a los niños.
En este pasoAzúcar moreno (para el caramelo) 45 g
fuego medioSácalos a una rejilla o a papel de horno (el papel de cocina se pega al caramelo) y déjalos reposar , hasta que la costra quede vítrea y crujiente. Antes de la siguiente tanda, retira con una espumadera el azúcar oscuro del aceite para que no se queme. Sírvelos tibios, con helado de vainilla si quieres.
Consejo
Cocina el relleno hasta que quede bastante seco: es el secreto de unos rollitos crujientes y sin roturas. Si el azúcar se pone marrón oscuro y huele amargo, el aceite está demasiado caliente; baja el fuego. Deja enfriar el aceite del todo antes de desecharlo y nunca lo tires por el fregadero.
En el camping
Prepara el relleno y enrolla en casa, y lleva los rollitos planos en una caja dentro de la nevera portátil. En el camping se pueden freír en una olla honda y pesada sobre un hornillo estable, pero el aceite caliente al aire libre es arriesgado: hazlo en suelo llano lejos de la tienda, ten a mano una tapa para sofocar llamas y nunca eches agua al aceite ardiendo. Más sencillo: pinta los rollitos con mantequilla, dóralos en una sartén tapada a fuego bajo dándoles la vuelta y espolvoréalos con azúcar.