Tarta de queso vasca de matcha con anko
Tarta de queso vasca cargada de té matcha japonés: superficie bien tostada, centro verde y cremoso, y pasta dulce de judía roja para equilibrar el amargor.
Preparación
Saca el queso crema, los huevos y la nata 1 hora antes para que estén a temperatura ambiente. Precalienta el horno a 220°C durante (calor arriba y abajo).
hornoArruga una hoja de papel de horno, ábrela y encájala en un molde redondo de 12 cm, dejando que sobresalga 4–5 cm por encima del borde.
Tamiza el matcha y la harina en un cuenco pequeño, añade 2–3 cucharadas de la nata y bate con varillas hasta tener una pasta espesa y sin grumos; luego incorpora el resto de la nata. Los grumos de matcha se convierten en puntitos verdes amargos al hornear, así que hazlo con calma.
En este pasoTé matcha en polvo (para repostería) 6 gHarina de trigo 6 gNata para montar (mínimo 35 % de grasa) 125 ml
En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar y la sal a velocidad baja durante , hasta que esté completamente liso.
En este pasoQueso crema en bloque (a temperatura ambiente) 250 gAzúcar 90 gSal 1 pizca(s)
Añade los huevos de uno en uno, integrando bien cada uno, y después la nata con matcha, mezclando de forma homogénea. Vierte la masa en el molde pasándola por un colador y golpea el molde sobre la encimera para sacar las burbujas grandes.
En este pasoHuevos (a temperatura ambiente) 2
Hornea en la altura media del horno a 220°C durante . Sácala cuando la superficie esté bien tostada, los lados cuajados y el centro (unos 5 cm) tiemble como una gelatina. Se hornea un minuto menos que la clásica para que el interior quede de un verde intenso.
hornoDéjala enfriar en el molde sobre una rejilla , tápala y refrigérala al menos 3 horas. De un día para otro, el sabor a matcha se intensifica.
Retira el papel y córtala. Sirve cada porción con una cucharada de anko y un ligero espolvoreado de matcha con un colador pequeño.
En este pasoPasta dulce de judía azuki (anko) 50 gTé matcha en polvo (para espolvorear) ½ cdta
Consejo
Usa matcha de repostería o uno intenso; el polvo de las bolsitas de té verde se queda corto de color y sabor. El matcha pierde color con la luz y el calor, guarda el sobrante en la nevera. En lugar de anko, también le va nata ligeramente montada o salsa de chocolate blanco.
En el camping
Esta tarta necesita horno, así que hacerla en el camping es complicado. Hornéala en casa, llévala en su molde en la nevera portátil y lleva el anko y el matcha en tarritos para montarla allí: un postre de lujo.