Bubble tea de té tailandés
Té negro intenso con anís estrellado y cardamomo, endulzado con leche condensada al estilo del cha yen tailandés, sobre perlas elásticas glaseadas con azúcar de palma.
Preparación
En un cazo de 16 cm lleva el agua a ebullición a fuego alto y añade el té, el anís estrellado y el cardamomo aplastado. Baja a fuego bajo y deja hervir suavemente para que las especias suelten todo su aroma.
En este pasoAgua 450 mlTé negro en hebras (Ceilán o Assam) 10 gAnís estrellado 1Vainas de cardamomo verde, ligeramente aplastadas 3
fuego alto→fuego bajoCuela con un colador fino o un paño, apretando bien las hojas. En caliente, añade el azúcar, la leche condensada y la vainilla y remueve hasta disolver; enfría sobre agua con hielo y refrigera al menos . Debe quedar fuerte y dulce como el cha yen de los puestos tailandeses, para que siga sabiendo a algo cuando se derrita el hielo.
En este pasoAzúcar 30 gLeche condensada 60 gExtracto de vainilla ½ cdta
Lleva 1.5 L de agua a ebullición fuerte en una olla grande a fuego alto, añade las perlas secas y remueve enseguida para que no se peguen al fondo. Cuando floten, baja a fuego medio, tapa a medias y cuece ; apaga, tapa y deja reposar . El tamaño cambia según el paquete, así que corta una y comprueba que no quede centro blanco.
En este pasoPerlas de tapioca secas grandes (no de cocción rápida) 80 g
fuego alto→fuego medioAclara las perlas rápidamente con agua fría. En una sartén de 18 cm derrite el azúcar de palma en el agua a fuego medio-bajo, añade las perlas y cuece removiendo, hasta que queden glaseadas con un almíbar que huele a caramelo.
En este pasoAzúcar de palma (o azúcar moreno oscuro) 30 gAgua (para el almíbar) 30 ml
fuego medio-bajoReparte las perlas con su almíbar en los vasos, llénalos de hielo y vierte el té tailandés frío hasta tres cuartos. Vierte la leche evaporada despacio sobre el dorso de una cuchara para que flote en una capa blanca, y remueve antes de beber.
En este pasoCubitos de hielo 240 gLeche evaporada (o leche entera) 80 ml
Consejo
El naranja intenso de las mezclas comerciales de té tailandés es colorante; el té casero sale ámbar oscuro y sabe más limpio. ¿Sin leche condensada? Más azúcar y algo más de leche. Si el anís hierve demasiado, el té amarga.
En el camping
Prepara y endulza el té tailandés en casa, embotéllalo y llévalo en la nevera portátil. En el camping solo hay que cocer y glasear las perlas en el hornillo, y la lata de leche evaporada aguanta sin frío hasta que se abre.