Gambas al ajillo con aceite de cabezas
Gambas de restaurante: ajo confitado despacio en un aceite anaranjado infusionado con cabezas y cáscaras, con un toque final de vino blanco y limón.
Preparación
Quita las cabezas a las gambas y pela los cuerpos, guardando cabezas y cáscaras en un bol. Haz un corte superficial en el lomo y retira el hilo negro. Sécalas muy bien con papel de cocina y sálalas.
En este pasoGambas enteras (con cabeza y cáscara) 300 gSal ½ cdta
Tuesta las rebanadas de pan en la sartén sin aceite a fuego medio durante , dándoles la vuelta una vez, hasta que tengan marcas doradas. Hazlo en tandas si no caben y resérvalas.
En este pasoBaguette (rebanadas de 1,5 cm) 120 g
fuego medioPon el aceite y las cabezas y cáscaras en una sartén de 20 cm y cocina a fuego medio-bajo durante . Aplasta las cabezas con una espátula para sacarles todo el jugo: el aceite se volverá anaranjado y olerá a marisco. Retira todas las cabezas y cáscaras con una espumadera.
En este pasoAceite de oliva virgen extra 120 ml
fuego medio-bajoAñade el ajo y la guindilla al aceite de gambas y cocina suavemente a fuego bajo durante . Buscas burbujas pequeñas y tranquilas alrededor del ajo y un dorado muy claro, nada más oscuro.
En este pasoAjo (dientes, laminados) 8Guindilla seca 1
fuego bajoColoca las gambas en una sola capa y cocina a fuego medio durante hasta que la parte de abajo se ponga rosada; dales la vuelta. Espolvorea el pimentón, vierte el vino y cocina más, hasta que estén opacas por dentro. Apaga el fuego enseguida.
En este pasoPimentón ahumado (de la Vera) ½ cdtaVino blanco seco 30 ml
fuego medioExprime el limón, esparce el perejil y mueve la sartén en círculos para que el aceite y los jugos se liguen un poco. Termina con una pizca de sal en escamas y sirve en la sartén con el pan tostado.
En este pasoLimón ½Perejil (picado) 5 gSal en escamas (para terminar) al gusto
Consejo
Apártate un poco al echar el vino, porque el aceite caliente salta. Una gamba curvada en forma de C está en su punto; si se cierra en forma de O, se ha pasado.
En el camping
Basta con un hornillo de camping. Usa un paravientos y, si el hornillo es potente, aparta la sartén un poco del centro de la llama para que no se queme el ajo. Guarda las cáscaras en una bolsa con cierre para que no huela el campamento.