Gyeran-jjim italiano de tomate y mozzarella
Huevos batidos con leche y parmesano, subidos en cazuela de barro y coronados con tomates cherry, mozzarella fundida y albahaca: Corea e Italia.
Preparación
Casca los huevos en un cuenco, añade la mitad del parmesano, la sal y la pimienta, y bate alrededor de 1 minuto hasta que no queden grumos de clara. Parte los tomates cherry por la mitad y desmenuza la mozzarella con las manos en trozos pequeños.
En este pasoHuevos 3Parmigiano Reggiano rallado 7.5 gSal 1 pizca(s)Pimienta negra 1 pizca(s)
Unta el interior de una cazuela de barro (ttukbaegi) de 14 cm con la mitad del aceite para que no se pegue, vierte la leche y caliéntala a fuego medio durante , hasta que salgan burbujitas en el borde y humee. Remueve de vez en cuando, porque la leche se sale o se agarra al fondo con facilidad.
En este pasoAceite de oliva virgen extra ½ cdtaLeche 120 ml
fuego medioBaja a fuego medio-bajo y vierte todo el huevo de una vez. Remueve sin parar con una cuchara durante , raspando el fondo y los bordes, hasta que parezca un revuelto suave cuajado en un 70 %, y deja de remover.
fuego medio-bajoColoca los tomates encima con el corte hacia arriba y reparte la mozzarella entre ellos. Tapa (o cubre con un cuenco hondo boca abajo), baja a fuego bajo y deja . Está listo cuando el huevo ha subido y el queso se ha fundido y hace hilos.
En este pasoTomates cherry 5Mozzarella 45 g
fuego bajoApaga el fuego, reparte la albahaca troceada con las manos, el resto del parmesano y del aceite y un poco de pimienta recién molida, y sirve enseguida. La cazuela quema muchísimo: usa manoplas y apóyala en un salvamanteles. Con una baguette es un brunch estupendo.
En este pasoHojas de albahaca fresca 4Parmigiano Reggiano rallado 7.5 gAceite de oliva virgen extra ½ cdta
Consejo
El parmesano ya es salado, así que no te pases con la sal. Sustituye la mitad de la leche por agua para un resultado más ligero, o añade un chorrito de nata para uno más cremoso. ¿Sin albahaca? Una pizca de orégano seco funciona.
En el camping
También sale en una sartén pequeña de hierro o un cazo de fondo grueso, con una cúpula de papel de aluminio en lugar de tapa. Lleva la leche y el queso en la nevera portátil. Como la leche se agarra con facilidad, usa cortavientos y mantén la llama baja.