Pollo al limón y miso con mantequilla y patatas al horno (Grecia × Japón)
El pollo griego al limón se encuentra con el miso, el jengibre y la miel japoneses: piel brillante, salada, dulce y ácida, y patatas con mantequilla en una sola bandeja.
Preparación
Precalienta el horno a 200 °C. Pela las patatas y córtalas en gajos de 2–3 cm de grosor; acláralas y sécalas.
En este pasoPatatas 500 g
hornoPon el miso en un cuenco grande y dilúyelo añadiendo el zumo de limón poco a poco, hasta que no queden grumos. Añade la miel, la soja, el ajo y el jengibre rallados finos y el aceite, y mezcla hasta tener un glaseado liso.
En este pasoMiso blanco 1½ cdaLimones (zumo) 1½Miel 1½ cdtaSalsa de soja 1½ cdtaDientes de ajo 3Jengibre fresco 10 gAceite neutro 2 cda
Reserva un tercio del glaseado en un platito. Añade el pollo seco y las patatas al resto del cuenco y mezcla para que se impregnen. Extiende las patatas en una capa en una fuente de 25×20 cm, coloca el pollo encima con la piel hacia arriba y vierte el agua por los bordes.
En este pasoContramuslos de pollo con hueso y piel 600 gAgua 120 ml
Asa en el horno durante .
hornoSaca la fuente, da la vuelta a las patatas y pinta la piel del pollo con el glaseado reservado. Reparte la mantequilla en trocitos sobre las patatas y vuelve a meterla en el horno más. El miso se quema con facilidad: si la piel se oscurece demasiado rápido, cúbrela sin apretar con papel de aluminio. Está listo cuando llega a 75 °C junto al hueso y el jugo sale transparente.
En este pasoMantequilla 15 g
hornoDéjalo reposar fuera del horno y espolvorea la cebolleta en rodajitas y el sésamo. Sirve las patatas con la salsa de la fuente, acompañadas de arroz o pan.
En este pasoCebolleta 2Sésamo blanco tostado 1 cdta
Consejo
Con miso y miel se dora antes que un lemonáto clásico, así que vigílalo los últimos 10 minutos. La sal varía según el miso; si usas miso rojo oscuro, pon un poco menos. La salsa que sobre está buenísima mezclada con arroz.
En el camping
Ásalo en una olla de hierro fundido con tapa sobre brasas, con más brasas sobre la tapa. El miso se pega fácilmente al fondo, así que añade algo más de agua y revisa a mitad de cocción. Marina el pollo en casa, llévalo frío en la nevera portátil y comprueba los 75 °C junto al hueso.