Kotópoulo lemonáto (pollo griego al limón con patatas)
Un clásico de las casas griegas: pollo con hueso y patatas asados en la misma bandeja con limón, aceite de oliva, ajo y orégano; las patatas absorben todo el jugo.
Preparación
Precalienta el horno a 200 °C. Pela las patatas y córtalas a lo largo en gajos de 2–3 cm de grosor; acláralas y sécalas con papel de cocina.
En este pasoPatatas 500 g
hornoExprime los limones en un cuenco grande (retira las pepitas) y añade el aceite, el ajo picado fino o rallado, la mostaza, el orégano, la sal y la pimienta. Bate bien.
En este pasoLimones (zumo) 1½Aceite de oliva virgen extra 3 cdaDientes de ajo 3Mostaza de Dijon 1 cdtaOrégano seco 1½ cdtaSal 1¼ cdtaPimienta negra ½ cdta
Seca el pollo con papel, ponlo en el cuenco con las patatas y mezcla con las manos hasta que todo quede bien untado. Extiende las patatas en una sola capa en una fuente de 25×20 cm y coloca el pollo entre ellas con la piel hacia arriba. Vierte por encima el aliño que quede y el caldo por los bordes, sin mojar la piel.
En este pasoMuslos o contramuslos de pollo con hueso y piel 600 gCaldo de pollo o agua caliente 150 ml
Asa en la altura media del horno durante .
hornoSaca la fuente, da la vuelta a las patatas y riega el pollo con el jugo de la fuente; si está casi seca, añade un chorrito de agua caliente. Vuelve a meterla en el horno más. Está listo cuando la piel está dorada, las patatas están tiernas y tostadas en los bordes y, al pinchar la parte más gruesa del pollo, el jugo sale transparente (75 °C junto al hueso).
hornoDéjalo reposar fuera del horno para que los jugos se asienten. Sirve con abundante salsa de limón de la fuente por encima, con pan y ensalada.
Consejo
Usa una fuente lo bastante grande para que las patatas queden en una capa; si se amontonan, se cuecen en vez de asarse. No mojes la piel del pollo para que quede crujiente. El horno suaviza el limón: si lo quieres más ácido, añade un poco de zumo al final.
En el camping
Sin horno, usa una olla de hierro fundido con tapa sobre brasas y pon más brasas sobre la tapa. Marina el pollo en casa y llévalo frío en la nevera portátil, y corta las patatas más finas para que se hagan a tiempo. Comprueba siempre que llega a 75 °C junto al hueso.