Mini sándwiches cheesesteak para compartir
Una bandeja de panecillos unidos rellenos de cheesesteak y provolone, pincelados con mantequilla de ajo y horneados hasta que cada uno se separa con hilos de queso.
Preparación
Precalienta el horno (horno) a 190 °C. Corta la cebolla y el pimiento en tiras finas de unos 3 mm y la carne en trozos de 1–2 cm; en un minisándwich, los trozos pequeños se comen mejor.
hornoCalienta parte del aceite en una sartén de 26 cm a fuego medio-alto y saltea la cebolla y el pimiento , hasta que estén tiernos y algo dorados. Reserva.
En este pasoAceite vegetal 0.4 cdaCebolla ½Pimiento verde ½
fuego medio-altoCalienta la misma sartén a fuego alto, añade el resto del aceite y la carne, sazona con la sal, la pimienta y la salsa Worcestershire y cocina , hasta que no quede rosado. Reincorpora las verduras y retira el jugo que quede en la sartén para que el pan no se empape.
En este pasoAceite vegetal 0.6 cdaCarne de ternera en láminas muy finas (ribeye o solomillo bajo) 200 gSal ¼ cdtaPimienta negra ¼ cdtaSalsa Worcestershire (perrins) 1 cdta
fuego altoSin separar los panecillos, corta la pieza entera por la mitad en horizontal. Coloca la base en una fuente de 20×15 cm y reparte por encima la mitad del queso, el relleno y el resto del queso; tapa con la parte superior.
En este pasoPanecillos de leche unidos en una pieza (unos 6 cm cada uno) 6Provolone en lonchas 4
Mezcla la mantequilla derretida con el ajo en polvo y el perejil, pincela generosamente la superficie y espolvorea el sésamo. Cubre con papel de aluminio y hornea (horno) ; destapa y hornea más, hasta que esté dorado y el queso asome fundido.
En este pasoMantequilla derretida 25 gAjo en polvo ½ cdtaPerejil picado 1 cdtaSésamo 1 cdta
hornoDeja reposar , corta por las líneas entre los panecillos y sepáralos para servir.
Consejo
Escurrir el jugo de la carne es la clave para que la base quede crujiente. Puedes montar la bandeja unas horas antes y guardarla en la nevera; añade 3–4 minutos al horneado tapado.
En el camping
Hornéalo en una olla de hierro con tapa, con pocas brasas debajo y más sobre la tapa: funciona como un horno. La base se quema con facilidad, así que forra la olla con papel de horno y revisa a mitad de cocción.