Bastones crocantes de provoleta con mayonesa de chimichurri
Provolone en bastones con doble rebozado de panko, orégano y pimentón, frito hasta quedar crocante por fuera y elástico por dentro, con mayonesa de chimichurri para mojar.
Preparación
Corta el provolone en bastones de 1,5 cm de grosor y 7 cm de largo y seca la superficie con papel de cocina.
En este pasoQueso provolone en una pieza 200 g
Prepara tres boles: la harina; los huevos bien batidos; y el panko mezclado con la mitad del orégano y el pimentón ahumado. Pasa cada bastón por harina, huevo y pan rallado, y luego otra vez por huevo y pan rallado, presionando para que no queden huecos. El doble rebozado evita que el queso se escape al freír.
En este pasoHarina común 2 cdaHuevos 1Pan rallado panko 50 gOrégano seco ½ cdtaPimentón ahumado ½ cdta
Coloca los bastones rebozados en una bandeja y congélalos hasta que estén firmes. Si te saltas este paso, el queso se derretirá antes de que la costra quede crocante.
Prepara la mayonesa de chimichurri: mezcla la mayonesa con el perejil y el ajo picados finos, el resto del orégano, el vinagre y el ají molido.
En este pasoMayonesa 4 cdaPerejil liso 6 gDientes de ajo 1Orégano seco ½ cdtaVinagre de vino tinto 1 cdtaAjí molido 1 pizca(s)
Vierte el aceite en una olla de fondo grueso de 18 cm, sin pasar de un tercio de su altura, y caliéntalo a fuego medio-alto durante hasta 180 °C. Sin termómetro, unas migas de pan deben chisporrotear y subir enseguida. Mantén el agua lejos: hace saltar el aceite caliente.
En este pasoAceite para freír 600 ml
fuego medio-altoAjusta el fuego a fuego medio para mantener los 180 °C y fríe los bastones de a 4 o 5, sin que se toquen, durante hasta que estén bien dorados. Sácalos a una rejilla en cuanto veas asomar el queso entre el pan rallado. Sirve caliente con los gajos de limón y la mayonesa de chimichurri.
En este pasoGajos de limón ½
fuego medio
Consejo
La fritura es rápida, así que no llenes la olla: si el aceite se enfría, el rebozado absorbe grasa y el queso se escapa. Deja enfriar por completo el aceite usado y luego cuélalo para guardarlo, o absórbelo con papel para desecharlo.
En el camping
Freír en mucho aceite en el camping es riesgoso y no se recomienda. Lleva los bastones rebozados congelados en la conservadora y fríelos en poca cantidad en una sartén de hierro con 1 cm de aceite a fuego medio, girándolos para dorarlos por todos lados. Protege del viento y mantén a los niños lejos.