Patatas aplastadas crujientes con raclette fundida por encima y salsa de pepinillos
Un aperitivo de moda: patatas cocidas, aplastadas y asadas hasta quedar crujientes por los bordes, bañadas con un chorro de raclette fundida y una salsa ácida de pepinillo y eneldo.
Preparación
Pon las patatas con piel en una olla de 18 cm, cúbrelas con agua fría hasta 2 cm por encima y añade parte de la sal. Lleva a ebullición a fuego alto durante , baja a fuego medio y cuece , hasta que la punta de un cuchillo entre con facilidad. Tienen que estar lo bastante tiernas para abrirse al presionarlas.
En este pasoPatatas pequeñas (4–5 cm) 500 gSal 0.9 cdta
fuego alto→fuego medioEscúrrelas y extiéndelas en un colador para que suelten el vapor; cuanto más seca la superficie, más crujientes quedan. Mientras, precalienta el horno a 230 °C.
hornoUnta una bandeja de horno con un poco de aceite y reparte las patatas separadas. Aplasta cada una con fuerza con la base de un vaso hasta que tenga unos 1,5 cm de grosor, riégalas con la mayor parte del aceite restante y espolvorea el resto de la sal y las hojas de romero. Ásalas en la parte alta del horno durante , hasta que los bordes estén bien dorados y crujientes.
En este pasoAceite de oliva virgen extra 2⅛ cdaSal 0.6 cdtaRamitas de romero 1
hornoPara la salsa de pepinillos, pica fino los pepinillos, la cebolla morada y el eneldo y mézclalos con la mostaza, el resto del aceite y pimienta.
En este pasoPepinillos en vinagre pequeños 6Cebolla morada ½Eneldo 5 gMostaza de Dijon 1 cdtaAceite de oliva virgen extra 0.9 cdaPimienta negra recién molida al gusto
Cuando las patatas estén casi listas, pon el queso en una sartén pequeña de 18 cm a fuego bajo y fúndelo , removiendo con suavidad, hasta que quede liso y fluido. No dejes que hierva o se separará la grasa. Coloca las patatas en una fuente, vierte el queso fundido desde arriba, espolvorea pimentón ahumado, reparte la salsa de pepinillos y sirve enseguida.
En este pasoQueso raclette sin corteza, en lonchas finas 200 gPimentón ahumado ½ cdta
fuego bajo
Consejo
Las patatas cocidas la víspera y refrigeradas pierden humedad y quedan aún más crujientes. Corta el queso frío para que salgan lonchas finas. En una fiesta, lleva la sartén a la mesa y vierte el queso delante de todos.
En el camping
Cuece las patatas en casa; en el camping, aplástalas y fríelas por ambos lados en una sartén de hierro con bastante aceite de oliva hasta que estén crujientes. Funde el queso en una sartén pequeña a fuego bajo y viértelo directamente por encima.