Vasitos de pudin de pan con bollos de canela
Skillingsboller del día anterior troceados en una natilla de cardamomo y vainilla y horneados en vasitos: costra caramelizada y centro cremoso.
Preparación
Precalienta el horno a 170 °C. Unta bien con mantequilla el interior de 2 × 250 ml recipiente(s) apto(s) para horno (ramequines o tazas).
En este pasoMantequilla (para engrasar) 10 g
hornoDesmenuza los bollos con las manos en trozos de 3 cm y colócalos sueltos en los recipientes. No los aprietes, para que la natilla entre por los huecos.
En este pasoBollos de canela del día anterior (skillingsboller, unos 80 g cada uno) 2
En un bol bate los huevos y añade la leche, la nata, el azúcar, la vainilla y el cardamomo, batiendo hasta que se disuelva el azúcar. Viértelo de forma uniforme sobre los bollos, presiona un poco con una cuchara para mojar todos los trozos y deja reposar para que el pan absorba la natilla.
En este pasoHuevos 2Leche 120 mlNata para montar 60 mlAzúcar 20 gExtracto de vainilla ½ cdtaCardamomo molido 1 pizca(s)
Espolvorea el azúcar moreno por encima. Coloca los recipientes en una bandeja honda, vierte agua caliente hasta la mitad de su altura y hornea en el horno . Están listos cuando se han hinchado en el centro, ya no tiemblan al moverlos y un cuchillo clavado en el centro sale sin natilla líquida (75 °C dentro).
En este pasoAzúcar moreno (para la superficie) 2 cdta
hornoDeja que se templen , espolvorea azúcar glas con un colador y sirve tibio. Los recipientes queman: usa manoplas.
En este pasoAzúcar glas 1 cdta
Consejo
Los bollos de uno o dos días, algo secos, absorben mucha más natilla que los recién hechos. Si los tuyos son frescos, trocéalos y sécalos 5 minutos en el horno a 150 °C. Con una bola de helado de vainilla se convierte en un postre de cafetería.
En el camping
Haz los pasos 1 a 3 en casa en tazas de esmalte con tapa y llévalas en la nevera portátil. En el camping, pon las tazas en una olla de hierro con 1 cm de agua en el fondo, brasas sobre la tapa, y hornea al vapor 25–30 minutos. Asegúrate de que la natilla queda bien cuajada.