Tequeños de kimchi y queso con mayo de gochujang y miel (venezolano × coreano)
Un tequeño fusión facilísimo: queso y kimchi picado enrollados en masa para lumpia en lugar de masa casera, fritos crujientes y untados en mayo picante y dulce de gochujang.
Preparación
Mezcla la mayonesa, el gochujang y la miel en un bol pequeño hasta que quede lisa y espolvorea con el ajonjolí.
En este pasoMayonesa 2 cdaGochujang (pasta coreana de ají) 1½ cdtaMiel 1½ cdtaAjonjolí tostado ½ cdta
Exprime bien el kimchi con las manos para sacarle el jugo y pícalo fino; si queda líquido, el aceite salta y las hojas revientan. Mezcla la harina con el agua hasta formar una pasta espesa. Corta el queso en bastones de 1,5 × 1,5 × 8 cm y sécalos.
En este pasoKimchi de repollo bien fermentado 80 gHarina (para la pasta) 1 cdtaAgua (para la pasta) 1 cdta
Coloca una hoja en forma de rombo y pon un bastón de queso y una línea de kimchi cerca de la punta inferior. Dobla la punta encima y enrolla una vuelta, dobla los lados hacia adentro, enrolla bien apretado y pega la última punta con la pasta. Mantén las demás hojas bajo un paño húmedo; si se secan, se quiebran.
En este pasoHojas para lumpia o rollitos primavera (de trigo, unos 20 cm) 10Queso blanco duro (halloumi o paneer) o queso en tiras 150 g
Vierte aceite de al menos 4 cm de profundidad en una olla de 16 cm y caliéntalo a fuego medio-alto hasta 170 °C. Las hojas se doran más rápido que la masa, así que un poco menos de temperatura que para los tequeños clásicos. Seca bien manos y utensilios.
En este pasoAceite para freír 800 ml
fuego medio-altoFríe en 2 tanda(s), por tanda, girándolos, hasta que estén dorados y crujientes por todos lados. Escúrrelos 1 minuto sobre una rejilla y sírvelos con la salsa. El queso por dentro está muy caliente: espera un momento.
Consejo
Con queso en tiras no hay que cortar nada y es aún más rápido. Descongela las hojas congeladas despacio en la nevera para que se separen sin romperse. En freidora de aire, pincélalos con aceite y cocínalos a 190 °C durante 8 minutos, dándoles vuelta una vez.
En el camping
Enróllalos en casa y llévalos en un envase hermético en la cava. En el campamento, fríelos en un sartén ancho con solo 1 cm de aceite, girándolos a menudo: es más seguro y quedan igual de crujientes.